El vermut vuelve a estar de moda. Es un hecho. Y un placer.

El domingo por la mañana se ha convertido para muchos en uno de los mejores momentos del fin de semana.  Llega la hora del vermut. O del vermú, como dicen los más castizos.

Esa hora, previa a la comida, en la que compartir un rato con la familia o con los mejores amigos. Mojando con este característico vino macerado en hierbas las interminables rondas de tapas y aperitivos.

O con unas cañitas en el caso de aquellos a quienes no les gusta o les resulta demasiado fuerte.

Bienvenida sea la recuperación de las viejas costumbres. De las buenas costumbres.

El vermut cuenta entre sus ingredientes con el vino, aromatizo con ajenjo y una combinación de hierbas y plantas que varía de unos productores a otros y le presta su característico sabor. Puede ser dulce, muy dulce o, por el contrario seco y amargo.

Ni removido, ni agitado

Ni removido ni agitado, la forma canónica de servirlo es con hielo, una rodaja de naranja e incluso una aceituna deshuesada de propina.

Eso sí, hay que tomarlo con moderación, porque puede resultar dulce y delicioso al paladar, pero tiene una graduación alcohólica importante y llega a pegar bastante, especialmente si no se está acostumbrado.

Copas de vermut servido con uvas y naranja
Vermut servido así de «cool» en la Vermutería Aranda, en Collado Villalba / Ocio en la Sierra

Y si seguimos al pie de la letra las tradiciones de antaño, entre los acompañantes de este dominguero placer -solo para adultos- no pueden faltar las patatas fritas, las aceitunas, los mejillones en conserva o la ensaladilla rusa, entre otras muchas delicias.

Blanco o rojo. En botella, de grifo o de barril. Artesanal o industrial. Solo o con sifón. El hecho es que el vermú cada vez tiene un mayor número de adeptos.

Como en el resto de Madrid, en la Sierra contamos con un montón de sitios estupendos para tomar el vermú y su inseparable aperitivo.

Os ofrecemos solo una pequeña selección:

 

Aranda La Vermutería. Collado Villalba

Estamos ante el paraíso en la Sierra de los muy, pero que muy vermuteros. Decenas o incluso cientos de referencias de todas las clases imaginables.  Selecciones, reservas y ediciones limitadas. Amargos y dulces. Baratos, caros y muy caros. De cualquier parte del mundo. También cuentan con diversas variedades de barril y de grifo. Y con marcas como Zarro, Zecchini, Yzaguirre o Martínez LaCuesta, entre otros.

Además, ofrecen el “vermut de la semana”, que varía cada siete días, a un precio de 2 €.

Aperitivo junto con el vermú.

Dispone de una amplia terraza

Dirección: Honorio Lozano 39

 

La bodeguita de Belén. Moralzarzal

La Bodeguita de Belén
Imagen cortesía Facebook La Bodeguita

Un sitio muy especial, en el que picar cosas ricas y que además oferta un vermut artesanal gallego que está de muerte: Petroni, con toques de hierbas y botánicos como laurel, hierbaluisa, menta, romero, tomillo, salvia y melisa. Y también pieles de naranja dulce y amarga, y flores de hibisco. Toda una delicia.

Eso sí, para amantes de las emociones fuertes porque está hecho con vino albariño y resulta bastante potente.  Ver ficha de cata

Cuenta con una pequeña terracita y sirven el vermut acompañado de aperitivo. El trato es excelente.

Precio:  2,5 €

Dirección: Calle Huerta 11

 

Taberna El Doblao. Torrelodones

Imagen cortesía web El Doblao

El Doblao es un todo un clásico en la Sierra para tapear en su barra, de estilo andaluz y con una selección de la mejor gastronomía del Sur de España. Ya sea acodados en sus característicos barriles, o en verano sentados en la terraza, aquí también puede degustarse un delicioso Martini de grifo, con un toque de sifón, acompañado de una tapita.

Precio: 2 €

Dirección: Calle Juan Van Halen, 1

 

La Casa de Cano. Alpedrete

Lo mejor de este sitio no es el estupendo Martini de grifo, que sirven a muy buen precio y acompañado de tapas más que generosas.

Lo mejor, con diferencia, es la atención. Y la prueba es que está siempre a reventar y en ocasiones cuesta hacerse con una mesa.

También tienen unas croquetas caseras muy ricas, pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión…

Precio: 1,8 € en barra y 2 € terraza

Dirección: Plaza Vicente Guillén Zamorano, 4

 

Mickey Monkey. Cerceda

Y no podía faltar en nuestra selección un gastrobar, el Mickey Monkey, internacionalmente conocido por sus tajadas de bacalao, que maridan a las mil maravillas con el vermut artesano Arlini Cibeles, “al gusto de Madrid”, que sirven aquí.

Curiosamente, aunque en la botella lo que más llama la atención es la palabra “Madrid”, realmente está fabricado con una base de vinos de Jumilla. En todo caso, muy suave y con un toque especiado.

Se sirve acompañado de su correspondiente aperitivo

Dispone de terraza en verano

Precio: Vermut artesano 2,5 €

Dirección: Avenida de los Canteros, 31

 

Restaurante Las Cadenas. Becerril de la Sierra

Aunque situado a unos cuantos kilómetros de la capital, este local conserva el sabor castizo de muchas barras de Madrid. Un sitio muy familiar en el que el trato es espectacular. Y por eso siempre volvemos.

Por eso o quizá por su riquísimo vermut de barrica CampaZor. Servido en una copa de tamaño generoso.

Como generosa suele ser también la tapa de patatas revolconas con que muchas veces lo acompañan.  Y es que el propio vermut pide una buena base en la que empapar, pues resulta dulce pero a la vez muy intenso. Vamos, que pega lo suyo.

Terraza en verano

Precio: 2,2 € en terraza

Dirección: Calle Alfonso XII, 6

 


 

En resumen, aquí son todos los que están, pero ni mucho menos están todos los que son.

Así que si conoces un sitio especial donde tomar el vermut, ya estás tardando en compartirlo con nosotros y especialmente con nuestros lectores (en los comentarios).

Prometemos hacer un gran sacrificio y probarlo.

 

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